Cremas faciales y pomadas para la cara

Todas las mujeres y hombre necesitamos de cuidados faciales diarios que se adapten como un guante a nuestra piel. Elegir la mejor crema facial depende de muchos factores: la edad, cuál es nuestro tipo de cutis, la textura de la crema que más nos puede gustar (más untuosa, más fresca y suave), su perfume, o bien que sean inodoras, si tenemos necesidades de cremas que sean específicamente hipoalergénicas, y un largo etcétera. En fin, las opciones son tantas y tan variadas que se trata de un mundo, y quizás sea difícil elegir entre todas las cremas existentes en el mercado. Pero, tal vez, haciendo una buena división de los tipos de cremas faciales que podemos adquirir hoy en día, todo resulte más fácil y no nos podamos resistir a probar varios productos, hasta que encontremos el más adecuado.

Cremas faciales nutritivas, reafirmantes, hidratantes, antiarrugas

La gran variedad de ofertas cosméticas actuales, hace que quizás resulte complicado elegir, por lo que debemos distinguir entre unas cremas y otras. Hace algunos años, prácticamente toda la oferta se reducía a “cremas de día” y “cremas de noche”. Pero, hoy en día, la oferta es tan sofisticada y variada, que siempre resulta conveniente asesorarse para decantarnos por la mejor opción.
Dado que a todas las mujeres nos gusta disfrutar de un cutis terso, sedoso, y con luminosidad natural en la piel, aprender unas pocas nociones de belleza relacionadas con las cremas faciales, resultará muy útil a la hora de elegir cuál es la crema más conveniente.

Las cremas para la cara hidratantes y nutritivas

Las cremas hidratantes y nutritivas son las que hace algún tiempo se conocían como “cremas de día”. La diferencia es que las hidratantes tienen una textura más ligera y están indicadas para cutis de tipo graso y mixto, mientras que las cremas nutritivas tienen una textura más grasa y son las más convenientes para un cutis seco. Además, éstas últimas, son las más aconsejables para mujeres que ya han superado la barrera de los 40, pero todo depende, claro está, de cuál es nuestro tipo de cutis y cuál es la crema facial que más beneficios puede aportar a nuestro cutis, mientras que las hidratantes están más indicadas para personas jóvenes. A partir de los 20 años, y por muy lustroso que tengamos el cutis, las agresiones externas comienzan a hacer efecto en nuestra piel, y es conveniente, desde muy jóvenes, adquirir el hábito de cuidarse el cutis a diario.

Cremas antiarrugas y reparadoras

Las cremas antiarrugas y antiedad, así como las cremas reparadoras, o bien las reparadoras, son las que se conocían antes como “cremas de noche”, aunque también existen cremas faciales nutritivas con textura más sólida, apta para las pieles más jóvenes, que pueden ser utilizadas por la noche.
Con el paso del tiempo, la piel pierde elasticidad y sufre deformaciones, las temidas arrugas. El envejecimiento de la piel depende de muchos factores, tales como el estilo de vida, los efectos medioambientales sobre nuestra piel, o bien la genética. Una buena crema antiarrugas resulta muy eficaz, porque rellena los surcos de la piel más delicados y le proporciona más elasticidad mientras nuestra piel descansa con un buen sueño reparador. Uno de los principios activos más eficaces para este tipo de cremas es el ácido hilaurónico.
Las cremas reparadoras están especialmente indicadas para cuidar las pieles más sensibles que pueden verse perjudicadas por cremas anti envejecimiento para pieles normales. Suelen encontrarse a la venta en las farmacias, y son cremas más específicas, que además de cuidar la piel y combatir los primeros signos de envejecimiento, ayudan a calmar irritaciones. Muchas de ellas cuentan con ingredientes naturales como la rosa mosqueta o el aloe vera.

Lo más importante en las pomadas faciales: los principios activos


Los principios activos de las cremas faciales son aquellos ingredientes, bien sean naturales o sintéticos, responsables de prevenir y tratar los signos de la edad, y en líneas generales, hay cinco principios activos que son imprescindibles para una crema de calidad. Por esta razón, es importante, cuando compremos una crema facial, mirar con atención de qué está compuesta, es decir, cuáles son sus principios activos.

  • El ácido hialurónico es un componente natural de nuestra piel, y su función consiste en retener el agua, ayudando a la hidratación. Lo podemos encontrar en cualquier crema hidratante y antiarrugas y también en las protectoras solares.
  • El retinol, derivado de la vitamina A, estimula la producción natural de colágeno, que combate la aparición de arrugas y afina los poros de la piel.
  • El ácido salicílico está indicado para pieles grasas, ya que tiene la propiedad de eliminar las células muertas en las capas más superficiales de la dermis. Este principio activo es también muy adecuado para las personas que sufren de acné.
  • Los antioxidantes o moléculas contra el envejecimiento son muy adecuados para combatir los efectos que el paso del tiempo y el sol provocan en nuestra piel. Eliminan manchas y son muy eficaces para combatir arrugas.
  • La vitamina C es fundamental para cualquier crema. Es un antioxidante muy poderoso que puede mejorar la textura de la piel y prevenir la aparición de las molestas manchas, y aportan mucha luminosidad. Las cremas a base de este principio activo, suelen comprarse en pequeñas dosis, puesto que su vida útil es corta. En ocasiones, esta vitamina C viene mezclada con vitamina E, que también es un eficaz antioxidante.

Trucos y consejos para mantener la piel de la cara firme e hidratada

El uso de cremas faciales es un hábito saludable que cuidará y protegerá nuestra piel, pero hay más hábitos aconsejables en nuestro día a día para mantener una piel sana, joven y flexible. Todos sabemos que nuestra piel es la barrera natural que protege al cuerpo contra las agresiones externas.
Es importante mantenerse hidratado. Y en este caso no nos referimos a la piel, sino a los líquidos. Beber, como mínimo, dos litros de agua diaria, hidrata nuestro organismo y elimina la retención de líquidos. Además, es muy beneficioso para nuestra piel, que se mantendrá hidratada y fresca. Quizás los zumos naturales nos atraigan más, además, las frutas contienen antioxidantes, que son elementos imprescindibles para la piel. Así que la combinación de agua y de zumos que no sean enlatados, sino naturales, contribuirán a lucir un cutis más sano y luminoso.
La exfoliación facial, de la que también hablaremos, es fundamental, al menos una vez por semana. Utilizando un gel exfoliante con agua templada, eliminaremos las impurezas y dilataremos los poros para conseguir una mayor limpieza facial. Una vez realizada esta operación, preferiblemente por las mañanas, cuando la piel ha descansado, hidratarla resultará más sencillo, puesto que cualquier crema nutritiva o hidratante que usemos, penetrará en la epidermis con mucha mayor facilidad si la piel está completamente limpia.